Es ideal si quieres disimular la giba (el "huesito"), corregir una punta caída o asimetrías, o equilibrar la nariz con una mandíbula marcada. La duda más frecuente entre nuestros pacientes hombres es si el tratamiento va a feminizar el rostro: no lo hace. Al no rotar la punta y respetar el ancho y la proyección nasal, el resultado es una nariz más recta y proporcionada, no más pequeña ni más fina. También sirve para retoques después de una rinoplastia. ¿Buscas el enfoque femenino? Consulta nuestra
rinomodelación para mujer.